
+ Martes, 16 de julio:
Pese a las resonancias históricas, la historia de Austria como país es reciente, surgida tras la caída del imperio austro-húngaro tras su derrota en la I Guerra Mundial. Hasta entonces la identidad austríaca era más un concepto que una realidad nacional.

El espacio natural de Austria fue ocupado por la provincia romana del Nórico. Viena, situada en el confín de la provincia de Panonia, limítrofe con la anterior.
Con la caída del imperio romano, el territorio fue invadido por hordas germánicas. Carlomagno la incorporó a la Marca Germánica, (Ostmarkt, de la cual deriva el nombre germano actual del país, Osterreich, y su latinización, Austria) como muro de defensa oriental del Sacro Imperio Romano Germánico. No fue hasta a partir del siglo X que la dinastía germana de los Babenberg gobernaron el territorio alrededor de Viena con algo parecido a la independencia durante tres siglos.
* A Madrid

No hubo forma de encontrar vuelos desde Alicante o Valencia con unos horarios razonables. Opté por usar la capital como punto de salida y llegada. A la vuelta, de noche, conduciendo por la autovía, agotado, algo mareado, me arrepentí. Carretera muy trillada por las decenas de veces que la hemos recorrido de ida y vuelta a Santander. Los campos de girasoles en flor nos deseaban una gran semana. Un Quijote metálico con recibió a mitad de camino en un área de descanso en la provincia de Cuenca.
El vuelo hacia Viena despegaba a las 9:30. Preferimos dormir en las cercanías del aeropuerto. Por tercera ocasión en el SHS Aparca y Vuela, a escasos 10 minutos de las terminales. Nuestro coche quedó aparcado en el hotel toda la semana. Seguro que no era la mejor opción, pero como lo dejé para la última semana, el resto de hoteles estaban completos. Precio muy asequible, que también es importante.
+ Miércoles, 17 de julio:


Los húngaros, liderados por su rey Matías Corvino ocuparon Viena en 1485 dando inicio a una historia paralela de ambos pueblos que duró 530 años.
Maximiliano I casó a su numerosa prole con otras casas reinantes europeas, llevando el dominio Habsburgo a su cénit. Entre sus dominios, 200 años de reyes Habsburgo en el trono español desde Felipe I el Hermoso hasta Carlos II el Hechizado que murió sin descendencia en 1700.

Nos despertamos pronto. A las 7:00 nos recogió el autobús para llevarnos al aeropuerto. En la T1 nos dirigimos al mostrador de facturación de la compañía húngara Wizz Air con la que volamos a Viena. Durante las semanas previas intentamos, en vano, facturar e imprimir las tarjetas de embarque pero un problema en su página web nos lo impidió. Pese a ser un problema suyo, nos obligaron a pagar la facturación. Exigimos un justificante de los pagos y ya en casa he presentado la pertinente reclamación que espero que tenga como resolución la devolución del cobro indebido.
Pasando por el control de equipajes de mano echamos bolsas, carteras, móviles, ordenador, llaves y demás, en bandejas. Pasada la prueba sin incidencias, me giré para oír a Marta: "Ehuu, que te dejas el portátil". "No", la respondí, "lo llevo en esta bandeja". A su espalda, un muchacho fortachón se reía seguramente por no cabrearse, al darse cuenta que Marta se había quedado con su ordenador.
Pasando por el control de equipajes de mano echamos bolsas, carteras, móviles, ordenador, llaves y demás, en bandejas. Pasada la prueba sin incidencias, me giré para oír a Marta: "Ehuu, que te dejas el portátil". "No", la respondí, "lo llevo en esta bandeja". A su espalda, un muchacho fortachón se reía seguramente por no cabrearse, al darse cuenta que Marta se había quedado con su ordenador.

* Llegada a Viena

* Hotel en Viena

En la recepción nos recibió Valerie, austríaca, con un mas que aceptable castellano aprendido tras un año en Barcelona cuidando de un niño. Nos explicó el funcionamiento del hotel, nos recomendó varias cosas que hacer en la ciudad e incluso como ir al aeropuerto el día de la vuelta.

* Primer paseo por Viena


En España, aunque debemos estar vigilantes con los últimos movimientos ultranacionalistas, es más difícil una involución hacia actitudes inhumanas de tal calaña de personas. Nuestra historia, jaspeada por fusiones de íberos y fenicios, romanos y griegos, visigodos y resto de pueblos germánicos, árabes y judíos, ha conformado el cemento de una identidad pluricultural que nos hace ser, con reprochables excepciones, mas tolerantes. El español es un pueblo acogedor con los visitantes mientras que los pueblos escando-germánicos son bastante más soberbios y displicentes con los extranjeros.

* Prater


Coto de caza del emperador José II, abierto en 1766. A mediados del siglo XIX la parte occidental se convirtió en un parque de atracciones en la que resalta una noria gigante, la mas lenta del mundo, que se mueve a una velocidad de 75 cm por segundo. La mitad de las cabinas son originales, las restantes se destruyeron en un incendio en 1945. En el interior del parque, todo tipo de atracciones a cual mas vertiginosa. No me subí en nada. El vértigo me lo prohíbe. Vagabundeamos a golpe de cuello, entre las altas lanzaderas y los curiosas figuras de cartón-piedra que adornan algunos cruces. A la entrada, el Museo de Cera. Al fondo, una zona ajardinada para pasear, correr o montar en bicicleta. A punto de salir del parque, escuchamos a una orquesta juvenil tocar la banda sonora de Piratas del Caribe. En una de las capitales de la música clásica, esperábamos algo de más calidad, dado que más de uno desentonaba. Pero al que pone todo de su parte, no se le puede pedir más.
* Rathaus
* Rathaus

Unos 20 minutos andando, atravesando el puente de Augartenbrücke, por el que cruzamos un par de decenas de veces. Subimos por la avenida Schottering, el edificio de la Bolsa (Börse) a la izquierda y la Universidad a la derecha. En los aledaños, varias facultades en las que estudiarán los estudiantes que se alojan en nuestro hotel durante el curso. Delante del Rathaus, muchos puestos de comida abiertos mañana, tarde y noche, punto de encuentro para los locales y turistas.
Rathaus es un edificio espectacular que nos anuncia la Viena imperial. Fachada en restauración que no impide disfrutar de cada detalle. Un coqueto y modernista anfiteatro sirve de acomodo para todos aquellos que se dirigen a sus gradas para disfrutar de la noche. Con rigidez germánica carente de sentido, impiden comer o beber en las gradas no así en los bancos delanteros. Un gordo vigilante que con su chaleco amarillo debía cubrir alguna frustración policial, obligaba a abandonar las gradas a todos aquellos que hubieran cometido el delito de estar comiendo o bebiendo algo. Las actuaciones del día fueron un curioso montaje musical del cellista Matthias Bartolomey y del violonista Klemens Bittman y un concierto dirigido por Daniel Barenboim, que no se contentaba con dirigir sino, además, hacer el solo de piano.
Impresionante. Ni soy un experto ni un entusiasta en música clásica pero una vez que lo escuchas en vivo o que descubres la genialidad de aquellos compositores capaces de escribir la partitura de todos y cada uno de los instrumentos de la orquesta, has de reconocer el arte frente a la machacona, insulsa, casi obscena y aburrida música actual del reguetón...o como se escriba.
Cansados del largo viaje, a mitad de concierto nos fuimos de vuelta, con una parada para comprar algo ligero de cena, paseando lentamente por las grandes avenidas disfrutando de la noche vienesa.
Primer día, 13 kms en las piernas.
+ Jueves, 18 de julio:
En 1533 el emperador Fernando I trasladó su corte al palacio del Hofburg. Las vidas paralelas de los Habsburgos austríacos y españoles llevaron a fundar en 1572, junto al Hofburg, la Escuela Español de Equitación, aún hoy en activo. En 1618, tras la sublevación de Bohemia, actualmente en los límites de Chequia, se inició la Guerra de los Treinta Años.
En 1621, primeros pogromos contra la población judía, expulsada del centro de la ciudad. En 1643 una peste se llevó 30.000 almas. Hubo nuevos brotes en 1679. Los turcos llegaron ante las puertas de Viena en 1683, sitiándola durante dos meses, retirándose dejando tras de si la tradición de los cafés vieneses con los almacenes de café que dejaron repletos y la forma de media luna que se dio a los croisáns, curasanes, cruasán...eso.
Entre 1683 y 1736 el Príncipe Eugenio de Saboya coleccionó victorias contra los turcos y franceses restableciendo las glorias austríacas. De 1700 hasta 1714 apoyaron al candidato austríaco al trono español vacante tras la muerte de Carlos II el Hechizado. Fue una guerra entre dos dinastías para imponer su candidato al trono español, Borbones contra Hasburgos, no una guerra de independencia de Cataluña como mienten los analfabetos independentistas catalanes.
Primer día, 13 kms en las piernas.
+ Jueves, 18 de julio:
En 1533 el emperador Fernando I trasladó su corte al palacio del Hofburg. Las vidas paralelas de los Habsburgos austríacos y españoles llevaron a fundar en 1572, junto al Hofburg, la Escuela Español de Equitación, aún hoy en activo. En 1618, tras la sublevación de Bohemia, actualmente en los límites de Chequia, se inició la Guerra de los Treinta Años.


* Corriendo por Viena

* Stephansdom

Atendiendo el salón conocimos a Rafael, un veinteañero que a lo largo de la semana nos fue ayudando dentro y fuera del hotel. Nos contó que había nacido en Israel, pero que desde joven había viajado mucho. Estuvo años en España, en Córdoba, y también en Venezuela, por lo que hablaba un castellano sudamericano. Siguiendo a su pareja montando hoteles, ha recorrido ya 32 países. Nos dio su número por si conocíamos al alguien que quisiera trabajo. ¿Algún candidato?.





+ Hofburg
Ruta de tarde. Punto de partida el espléndido Burgtheater (historia). Construido para albergar obras de teatro, es el escenario por excelencia en lengua alemana. En el lugar donde se alza ya hubo un teatro en el siglo XVII, durante la época de la emperatriz Maria Teresa. Remodelado a partir de 1897 una bomba lo destruyó casi por completo durante la II Guerra Mundial. La reconstrucción se hizo tomando como modelo el teatro destruido.




+ Viernes, 19 de julio:

Esta emperatriz terminó al gran palacio de verano de Schönbrunn 70 años después de su inicio por parte de su antecesor Leopoldo I. Durante el siglo XVIII y XIX, Viena fue el centro cultural en el cual desarrollaron su carrera artística genios como Mozart, Schubert, ambos Strauss, Beethoven, Bach o Brahms entre otros.


+ Karlskirche
Metro hacia Karlsplatz. De frente a la estación, el Musikverein, el palacio donde se celebra el concierto de Año Nuevo. Alrededor, placas con estrellas con nombres de grandes autores.

A poco más de 10 minutos está la Plaza de la Liberación, con una arcada semicircular y una gran estatua construida por los soviéticos en recuerdo de los soldados que lucharon para liberar Viena. Desde allí, el Belvedere (historia), conjunto de palacios y jardines que alberga diversos museos.
* Belvedere

¿Qué si vimos cuadros?. A centenares. El ritmo de procesión empezó a pasarme factura con un terrible dolor lumbar. Una cosa es hacer decenas de kms corriendo, subiendo o bajando, andando deprisa y otra, más dura, este ritmo de paseo. El que supera un viaje de estas características está preparado para cualquier ultramaratón. Yo tuve que tirar de paracetamol.
Desde las ventanas del Belvedere Superior se ven los jardines y el Belvedere Inferior, el otro palacio usado como museo para distintas exposiciones temporales. Ya con hambre, la Naschmarkt, gran alameda cerca de la Karlsplatz donde la guía aconsejaba perderse y comer a buen precio. Eso hicimos. Nos pedimos el típico plato vienes, el Schnitzel, un simple filete de ternera, pollo o cerdo, rebozado. Si que fueron unas raciones hermosas, pero entre el precio y las propinas nos clavaron míseramente. Apuntar para no volver.
Casualidades de la vida, Ana, una amiga de Marta, también estaba de viaje en Viena. Tras varios intentos de encontrarse, este fue el día en Stephansplatz, momento que aprovechamos para descansar un rato. Nos volvimos pronto para ir de concierto.
* Concierto en el Palacio Auersperg
Ya habíamos comido tarta Sacher y el Schnitzel, nos quedaba oír un concierto. La ciudad está plagada de personas que te venden entradas para conciertos. Da cierto miedo pensar que compras unas entradas, sueltas el dinero y pocas mas garantías, pero otra cosa no la seriedad germana siempre es una garantía.
Nos dirigimos al palacio pasando por delante de la Votivkirche, también en restauración, construida en agradecimiento del emperador Francisco José por haber resultado ileso de un intento de asesinato en 1853 por parte de un sastre trastornado. A la carrera que no llegábamos, cruzamos la Universidad y los jardines de la Neues Rathaus.


Con 19 nuevos kms en las piernas, llegó la hora de dormir.
+ Sábado, 20 de julio:
Con el final de las guerras napoleónicas, tras el Congreso de Viena de 1814-1815, Austria perdió Bélgica pero ganó el norte de Italia, mas próximo.

De forma paralela al languidecimiento imperial, nueva explosión artística con diversos movimientos vieneses con los períodos Biedermeier o Seccession. Entre 1857-65 se demolieron los restos de la murallas, dando lugar a la Ringstrasse surgiendo el barrio de los museos, el palacio de la Opera o Votivkirche.
Ante los movimientos de los territorios orientales del imperio, en 1867 se constituyó el Imperio Austro-Húngaro, corona dual por la cual el emperador austríaco era a la vez coronado como rey de Hungría en aplicación de Compromiso Austrohúngaro para dar el miso estatus a la parte germana con la parte eslava.
* Museo de Historia del Arte:
Amanece nuevamente en Viena. Tenía la idea de salir a correr pero mi espalda me aconsejó lo contrario. Desayuno otra vez copioso. Me encantan los desayunos tipo buffet. Reconozco que me excedo y me dejo llevar por el niño que llevo dentro. Voy cogiendo de todo un poco hasta acabar con un dolor de estómago que me recuerda que el niño lo llevo dentro, pero el viejo ya empieza a aflorar fuera.

* Parque del Danubio

* Corriendo al Cementerio Central.
Relajados, al hotel, para descansar para nuevos esfuerzos. Me puse los bambos con destino al Cementerio Central, sin mirar los kms que me separaban. Mapa, algo de dinero y correr.

* Paseo nocturno por el centro de Viena

+ Domingo, 21 de julio:
Camino del fin del siglo XIX, el emperador Francisco José fue enterrándose en sus palacios, generando desapego en sus súbditos, a lo que no ayudó su nula relación con la emperatriz Sissi con la cual, tras unos primeros años de amor, les separó una cadena de desencuentros e infidelidades mutuas cortadas de raíz por el asesinato de la emperatriz ausente a manos de un terrorista anarquista. La muerte en extrañas circunstancias de su hijo y heredero, Rodolfo, terminó por alejar definitivamente al emperador de su Pueblo.
En 1889 nació en la localidad austríaca de Braunau am Inn el mas tristemente famoso austríaco de la historia, Adolf Hitler.

* Schönbrunn
En toda visita a Viena no debe faltar Schönbrunn (historia), residencia veraniega imperial. A escasos kms, mucho no se movían estos Habsburgos. Encargado por el emperador Leopoldo I a finales del siglo XVII tardaron más de 70 años en acabar el conjunto que ahora se aprecia. Por unas reformas en la línea verde, tuvimos que coger tres metros distintos para llegar a sus puertas.
Desde las taquillas el tamaño del palacio y de los jardines exteriores ya sobrecoge. Se pueden visitar gratuitamente los jardines interiores, donde había mucha gente corriendo. Todo lo demás hay que pagarlo. Al rebasar la entrada principal, por su lado derecho, entras en un parque enorme, al fondo del cual, sobre una ladera se ve la Glorieta. Vaya pillos los Hasburgo, así también paso yo las vacaciones de verano.

La Glorieta, en alto, tiene rampas cortas pero intensas. Dimos varias vueltas hasta encontrar la puerta de acceso a las escaleras que llevan a la terraza superior desde donde echar las mejores fotos de Schönbrunn. Bajando a la izquierda, los laberintos. Cinco, pero por falta de tiempo solo vimos dos. El segundo llegó a agobiarnos, por que no había forma de llegar a la caseta del centro. Pegados al palacio varios jardines, los del Príncipe Rodolfo (salseo), hijo y heredero de Francisco Jose y Sissí, muerto en extrañas situaciones, parece ser que suicidado por su falta de personalidad, y la Orangery.
A las cuatro, teníamos cita para ver el palacio por dentro. Milimétricamente lo tienen dispuesto. Te dan hora y no esperas nada. Precios muy razonables para museos y palacios con el añadido que la mayoría de ellos son gratis para las personas con 19 años o menos.

Se nos hizo tan tarde que no nos dio ni tiempo ni ocasión de comer. Cogimos el metro y nos bajamos en Stephansdom con la sana idea de comer-cenar en el centro. Dei Fratelli, en una bocacalle de Rotertunstrase. Comimos pasta de alta calidad. Tras muchas horas sin parar, con 5 días a la espalda, y 15 kms más en las piernas, nos fuimos al hotel donde a las 10 ya estábamos dispuestos a dormir.
+ Lunes, 22 de julio:
A mitad de la I Guerra Mundial murió el emperador Francisco José, en 1916, sucedido por el meapilas Carlos I, trasnochado gobernante anclado en las monarquías de origen divino de la Alta Edad Media. Terminada la guerra, tuvo que abdicar en 1918, muriendo en el exilio, solo y pobre como una rata, en 1923. Tras 640 años de imperio, los Habsburgo veían caer su telón.

A partir de ese momento, los nazis influenciaron en la sociedad austríaca de forma progresiva hasta conseguir la unificación de ambos países en 1938, el Anschluss, sin mucha oposición pese a la propaganda posterior a la guerra que quiso blanquear unas manos manchadas por la colaboración activa de los austríacos en las atrocidades nazis. Cinco millones de soldados a disposición de los nazis y 65 mil judíos exterminados no se pueden ocultar.

* Opera
Era el día escogido para ir a Bratislava, la única excursión que teníamos clara. Inmaculada quería ir a Salzburgo pero los 600 kms ida y vuelta nos hicieron pensar en una visita en otra ocasión. Para ir a Bratislava, ferry por el Danubio, pero te dejas 80 euros por cabeza ida y vuelta. Tren o autobús. Escogimos esta opción, por que la estación de autobuses está pegada al casco antiguo.
Sin haber hecho ninguna reserva cogimos el metro hasta Erdberg, donde esta la estación de autobuses, pequeña para lo esperado para un ciudad como Viena. No pudo ser. Mucha gente hace el recorrido a diario, no solo por turismo, y no quedaba ni un billete. Un mucho decepcionados volvimos al centro para rehacer el plan del día.


* Museo Albertina


* Prater nocturno

Mientras nuestras niñas se quedaban a descansar, nos fuimos de paseo para ver el Prater de noche. Lo que parecía corto en el mapa fueron 30 minutos. Ya fuera por que era lunes, ya por que fuera de noche, no había mucha gente. Luces de colores por doquier. Unas cuantas fotos y de vuelta al hotel. 14 kms de museos más otros 6 por el Prater.
+ Martes, 22 de julio:
* Bratislava
Otra ciudad en la ribera del Danubio. Capital de Eslovaquia, es de esas ciudades que se visitan si te coge de paso, no como destino directo. Conocida como Presburgo, recibió su actual nombre tras la I Guerra Mundial.



Tras el primer intento fallido, a las 10:30 estábamos subidos en el autobús. Solo 60 kms separan ambas ciudades, con la peculiaridad de que Bratislava, capital de Eslovaquia, está pegada a frontera de Austria. Escasos 5 kms desde el límite y el centro de la ciudad. Por toda aquella planicie solo se veían molinos de energía eólica. La estación Most SNP de Bratislava es pequeña, sucia y destartalada pero está en el centro. Hay otras dos paradas, pero si no te bajas en esta, toca coger tranvía o autobús.
Bratislava es una ciudad en tres capas. La ciudadela medieval, imperial, hasbúrgica y germánica del casco antiguo. La zona mas turística. A su alrededor, creció durante la segunda mitad del siglo XX, una ciudad feúcha, con grandes edificios de cemento, muy típicos del bloque soviético. Al fondo se divisan los primeros edificios modernos y funcionales de una capital europea en crecimiento, aunque sigue siendo pequeña, con una población no mayor de 500.000 habitantes.
* Castillo

* Casco antiguo
Zona peatonal. Hay que disfrutar del callejeo. Al otro lado de la carretera, la Catedral de San Martín, donde se coronaban los reyes de Hungría. Un grabado en la zona del altar enumera todos los reyes allí coronados.
Bratislava está plagada de pequeños detalles y esculturas que hacen vistoso el paseo. En poco mas de tres o cuatro horas puedes dar por recorrido el casco antiguo. Bajando de la catedral nos encontramos con la embajada española, por si acaso.


Arco del ayuntamiento, la plaza del Palacio del Primado, en rosa, restaurado recientemente. En la parte trasera varios restaurantes. Nos sentamos en el Urban Classic, también vegano, que nos persigue. Comimos muy bien, un local en madera con muchos detalles.

La calle termina en el boulevard Hviezdoslavovo, también muy conocido a la hora de cenar. En una punta, el teatro. En la otra, la estación de autobuses. Andamos por la sombra a la búsqueda de la estatua dedicada a Hans Christian Andersen. Nos sentamos a tomar un café en Goodday. Otro momento a recordar. Algo flojos, quejicas pero con buen humor, nos pusimos a soltar chorradas para reírnos un poco. A una vuelta, sin saber como ni porqué, suelto, refiriéndome a no-se-quien: "¡¡Ojalá se te caigan los muertos y los pies te huelan a culo¡¡". Todavía me río por el disparate.
Como soy culo de mal asiento, quise ir a ver la iglesia azul dedicada a Santa Isabel. Había leído en algún blog que valía la pena. Un poco remisos pero cuando estuvimos enfrente supimos que valió la pena. Parecía salida de uno de los cuentos de Andersen o del país de los pitufos. Poquito a poco de vuelta a la estación de autobuses. Vuelta a Viena. Camino al hotel. Otros 15 kms.
+ Miércoles, 23 de julio:
* Vuelta a casa.
Y ya se acaba. Sonó el despertador. Ultimos retoques a las maletas, ultimo desayuno. Nos despedimos de Rafa, nuestro camarero favorito. De Valerie, que tras verla el primer día, coincidimos nuevamente el ultimo día. Paseo rápido por Aurgarten.
Cogimos las maletas hasta la estación de Praterstern desde donde sale un tren hasta el flughafen, aeropuerto en alemán. Facturación, control de equipajes de mano, comida y descanso hasta que a las 5 de la tarde despegamos. Adiós Viena. ¿Volveremos?.
De vuelta a Madrid, nos recogieron en la T1 con un calor sofocante tras un aterrizaje que me hizo casi llorar sangre. A las 9, aproximadamente, salíamos del SHS Aparca y Vuela. Viaje de vuelta a casa para olvidar. Agotado. Mareado. Tuvimos que parar a cenar para ver si me recuperaba. Sobre la una y media de la madrugada ya en la cama. Cuando sonó el despertador a las 7:00 solo quería morirme, pero, así es la vida. Tras muchos euros, más de 130 kms en las piernas ya ha empezado la cuenta atrás para el próximo viaje, todavía sin destino, pero esperando está.